Pequeña población situada a unos 5 Km al norte de Huesca, en dirección a Sabiñánigo por el puerto de Monrepós. Para acceder a la misma; al igual que para visitar la cercana población de Igriés, hay que salir desde la autovía a la vía de servicio, que es la antigua carretera.
La iglesia parroquial del lugar, dedicada a San Martín, se erigió en el XII; y sufrió profundas modificaciones en el XVIII. A pesar de ello es posible contemplar al exterior parte de la obra original del templo.
Guarda de su construcción primitiva los muros perimetrales y el tambor absidal, en el que hay tres ventanales aspillerados. La fábrica del templo se recreció notablemente; elevando su altura casi al doble de la original. En esa reforma desapareció, a no ser que ya se hubiera arruinado, la bóveda absidal así como la de la nave.
Adosada a los pies del muro norte, una torre, de la que apenas subsistía su lienzo este con un bonito ventanal geminado emparentado con el existente en "Las Miguelas" de Huesca y los canecillos de sustento del alero. Recientemente ha sido restaurada; dejando en color más claro la construcción añadida para poder diferenciar obra original y restaurada.
La portada se abre en el muro sur bajo un porche moderno. Consta de dos arquivoltas de moldura de bocel. Por fuera: guardapolvo decorado con ajedrezado jaqués y sobre la clave, una zona de sogueado. Sobre ella, algo descentrada a derecha y sobresaliendo, un sillar grande, reutilizado, con una cruz de brazos iguales inscrita en círculo. Dos parejas de capiteles con motivos vegetales y geométricos, bajo ábacos con grandes palmetas, completan su decoración. |