La iglesia parroquial está dedicada a San Pedro y es obra del siglo XVIII. En su construcción se utilizaron aparejos procedentes de la iglesia románica a la que sustituyó. El vano y la portada de piedra, con sus curvas y contracurvas, expresan el nuevo lenguaje barroco. La torre, decorada con aplicaciones cerámicas y formas geométricas a base de ladrillo aplantillado, ofrece un singular aire neomudéjar.
El Embalse de "El Ciego" donde el río se remansa, constituye un interesante humedal ocupado por anátidas, garzas, cormoranes y gaviotas invernantes.