Se llega a la localidad de Barluenga, saliendo de Huesca, dirección Barbastro; y nada más rebasar las curvas ascendentes de estrecho Quinto, tomando el desvío a la izquierda en dirección al pantano de Vadiello. Poco después de rebasado Loporzano, ignorar el desvío de la derecha y seguir recto hacia Chibluco y San Julián de Banzo.
En las afueras del pueblo, en una elevación a la izquierda, con la sierra de Guara como telón de fondo se halla el cementerio, y en funciones de capilla del mismo, la iglesia románica dedicada a San Miguel.
La citada iglesia es un románico tardío, de la segunda mitad del XIII; con poco o ningún atractivo exterior. Es como un casetón, con testero recto, ménsulas simples sustentando la cornisa, y portada a los pies del muro sur con dos arquivoltas simples de tipo "civil". Un pequeño ventanal aspillerado en dicho muro y otro en la cabecera son sus escasas fuentes de iluminación.
Lo bello de esta iglesia esta en su interior. En la cabecera de la misma y en el arco triunfal, está decorada con pinturas del XIV de estilo gótico lineal; descriptivas de San Miguel, la resurrección de los muertos, y el juicio final. Es muy completa la descripción de la leyenda del monte Gárgano
Están en general en buen estado de conservación, en especial las del lado sur -como es habitual- por su menor degradación a causa de la humedad transmitida por los muros. Dichas pinturas son el motivo de que esta ermita sea Monumento Nacional desde 1931. Además, un sencillo y bonito artesonado decorado pictóricamente adorna la estructura de madera de su techumbre. |